UN ABRIGO DESIGUAL

por Clara Guzmán

Cuando llega el frío, y ya ha llegado, no hay nada como un abrigo para resguardarnos de las bajas temperaturas. Un abrigo gustoso, bizcochable, que es un adjetivo que me encanta porque me trae recuerdos de una Redacción de Sevilla…Y si además es divertido, desenfadado, en las antípodas del serio y envarado abrigo propio de cuando se va la luz del otoño, pues me lo quedo. Hoy traigo a telademoda.com la propuesta de Desigual (www.desigual.com) que seguro que te va a interesar, porque ¿quién ha dicho que el frío es sinónimo de tristeza y de colores apagados? Desigual, desde luego, no.

En Desigual me cuentan que sus abrigos están inspirados en la audacia de las mujeres que los llevan. Esta temporada le han echado color al cuadro. Al clásico cuadro le han sacado los colores y el resultado es sorprendente. Por ejemplo, han combinado la reconocible lana tartán en colores crema con pinceladas en flúor. Además su silueta de estilo camisero, con dos maxibolsillos y cinturón en el mismo tejido, le da un aire desenfadado tan necesario para que el invierno no sea el más triste de los momentos del año.

En la colección hay que fijarse en el abrigo de lana que combina dos tejidos de cuadros diferentes. La parte izquierda, en tonos tostados y la derecha, en azulados. Muy en la línea Desigual, que es una marca avezada en el manejo del “patchwork”, ¿no iban a probar suerte con un abrigo? El resultado es muy afortunado. El color sigue su curso en un abrigo de cuadros en mostaza, azul, rojo y negro que se combina con mucha soltura. Tanto que nos lo quedamos mirando hipnotizados. Está confeccionado en lana, con un patrón amplio, con bolsillos y cinturón a juego. ¡Pedazo abrigo!

¿Y qué me decís del fucsia? Un color alegre, chispeante y que invita a vivir, porque la vida es chula. Es el clásico tres cuartos pasado por la factoría moderna. Una medida muy demandada porque es una prenda que combina perfectamente con un pantalón pitillo o con cualquiera de esos maxivestidos tan ponibles y tan favorecedores. Está confeccionado en lana, es confortable y su patrón envolvente y abrochado con botones le quitan rigor y le dan ese aire juvenil que es marca de la casa Desigual.

¿Y el socorrido negro? Pues sí, aquí está también, pero con el marchamo de esta compañía de moda internacional nacida en Barcelona en 1984. Un abrigo negro de Desigual se tenía que distinguir y aquí lo tenemos. Es de paño negro y tiene un toque informal en el cuello camisero, en los puños elásticos y en los mensajes “Mind” (Mente) y “Soul” (Alma) multicolores en sus mangas abullonadas. A eso se le llama poner en práctica la positividad de las que tantos alardean y de los que muchos se dejan por el camino.

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