El vestido de la dama del armiño

17 de septiembre de 2011

 

 

La hemos visto recientemente en la muestra “Polonia, tesoros y colecciones artísticas”, celebrada en el Palacio Real de Madrid. Es “La dama del armiño“, inmortalizada para la posteridad por Leonardo Da Vinci. Un cuadro en el que de nuevo el artista le da una pincelada de misterio a la protagonista, muy en la línea de La Gioconda. Cecilia Gallerani es la adolescente retratada con un halo de intrigante, acentuado por el mohín de los labios, delatores de que esta muchacha ha dormido más de una noche al raso, que dicen o decían en los pueblos. Procedente del Museo Czartoryski de Polonia, este cuadro pasó por una serie de vicisitudes que acrecentaron su leyenda desde que Da Vinci lo pintara en 1490.

Una figura en escorzo

Es un lienzo curioso desde varios puntos de vista y no sólo porque la figura esté en escorzo, un hecho innovador para la época, sino porque nos muestra la moda y los modos de la Italia de finales del siglo XV. Los cuadros son las revistas de moda actuales. Por ellos sabemos qué se llevaba en determinadas etapas de la historia, en que no existían fotógrafos que inmortalizaran las tendencias del momento. En ellos se basan muchos documentalistas cuando tienen que hacer acopio de información para una novela, una película o una serie de televisión.

 Cecilia Gallerani es una joven sofisticada, que tiene por mascota un armiño, aunque el duque Ludovico Sforza el Moro, su amante y quien financió el cuadro, era conocido como Ermellino, que significa armiño, al igual que el nombre de su amada coincide con el del animal, pero en griego (gale).  Aunque no esté casada, lleva cubierta la cabeza, en señal de sumisión al marido, como era la costumbre. Es una especie de toca, en un tejido transparente, quizás gasa, sujeta en la barbilla. Además, la remata con unas cintas de seda en la frente, a la usanza de la época, como también podemos observar en “La Belle Ferronière”, otra mujer pintada por Leonardo Da Vinci que tampoco deja indiferente al espectador.

 

 

Vestida a la española

Cecilia va vestida a la española; es decir, al estilo que se llevaba en España, que ya empezaba a despuntar como país de moda y a la moda, hecho que se consolidó en el siglo XVI. El tejido de su vestido parece gamuza en un tono verde azulado, combinado con burdeos, la tendencia en ese período. La manga es la protagonista indiscutible del atuendo, donde la sisa y la  abertura, que le da prestancia, se remata con unos cordoncillos negros de pasamanería, (denominados nudos) adorno muy preciado, que podría ser el antecedente de los alamares. Esta labor artesanal era propia de los moriscos, (musulmanes convertidos) un colectivo que introdujo  en España numerosos oficios relacionados con la moda como bordadores o sastres, cuyos trabajos eran muy valorados y muy bien retribuidos.

El escote del vestido es generoso, aunque no se aprecie dada la juventud de la interfecta y la escasa dimensión de sus pechos. El conjunto se remata con un collar de pequeñas cuentas, puesto al estilo de la época. Una vuelta y media. No vemos a Cecilia de cuerpo entero, pero es muy probable que su vestido llevara cola, quizás de varios metros de longitud. Es una chica a la moda y a los modos de su entorno y círculo social y así nos la ha pintado para la historia Leonardo Da Vinci.

 

 

6 Responses to “El vestido de la dama del armiño”

  1. Aurelia Medina 18 septiembre, 2011 at 21:54 #

    Me encanta cuando la moda se mezcla con el arte (deformación profesional, supongo). Siempre hay que procurar las buenas compañías.
    Es muy bueno el artículo. Sabes Clara que, a veces, cuando se trata la moda de una forma vulgar, frívola y esas cosas, uno de los argumentos que aplico para combatirlo es que para situar en el tiempo un cuadro una fotografía, película o cualquier tipo de ilustración solo hace falta ver la ropa. Nos aporta los mejores datos para situarnos en su momento histórico, clase social, país…de los retratados. A mi me parece que eso da idea de la importancia que tiene la indumentaria y de como esta disciplina nunca está al margen de la filosofía, el arte, la sociología… en definitiva de todos los elementos que componen la cultura de cada lugar y tiempo.
    Gracias por mantener alto el listón.
    Aurelia Medina

  2. Josele 17 septiembre, 2011 at 21:37 #

    Este articulo es impagable, bien documentado y muy ameno. Felicidades.

  3. ALberto 17 septiembre, 2011 at 16:14 #

    Muy bueno. El cuadro y elartículo. aunque a Leonardo se le ha ido la mano con la mano de la muchachita.

  4. Ava 17 septiembre, 2011 at 12:48 #

    Este blog se merece estar entre los mejores. La escritora es seria y rigurosa y además discreta no se le conocen fotos. Este cuadro es una maravilla pero ahora me gusta más con lo que he leido porque lo comprendo mejor.

  5. Carmen 17 septiembre, 2011 at 12:32 #

    Magnífico, magnífico artículo, documentado y bien escrito. Lo de dormir al raso lo decía mi abuela al referirse a las señoras de moral distraída.

  6. Ana 17 septiembre, 2011 at 0:44 #

    No sabes lo muchísimo que me gusta este cuadro, es una joya! Y me ha encantado todo lo que cuentas, una vez más, besos!

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