Reflexiones. De escotes y políticos

28 de abril de 2014

 

Telademoda

Fotos tomadas de Internet

 

 

Los políticos suelen decir cosas de las que luego se desdicen cuando los medios de comunicación las difunden y se arma la marimorena. Entonces, lo fácil es matar al mensajero que, como ustedes saben, es peligroso si lo que cuenta no ha tenido ningún efecto balsámico para quien lo fulmina. Los mensajeros, como ustedes saben, solemos (sí, yo lo soy) tener siete vidas, como los gatos. De lo contrario el oficio más bello del mundo (que dicen que dijo Gabriel García Márquez, ahora que todo el mundo le atribuye una pertinaz verborrea) o sea, el periodismo, se habría extinguido. Y viene todo esto a colación por las declaraciones de Ségolène Royal, flamante nueva ministra de Ecología francesa, exesposa y madre de los cuatro hijos de François Hollande, presidente de la República. Madame Royal dijo y luego se desdijo que prohibía los escotes en su ministerio. Cuando todo el mundo se le echó encima recogió velas y ahí viene lo terrible. Una política que no se mantenga firme en sus decisiones, que derogue decretos y luego se retracte, pierde gas y por tanto credibilidad. Vamos a ver, ¿es necesario ir a trabajar con un generoso escote? No es que servidora sea pacata, que a lo mejor, pero no me veo yendo a una Redacción enseñando la canal de mi cuerpo, que es una expresión sevillana que me encanta.

Telademoda

 

Es bien cierto que se ha perdido eso que antes se llamaba el decoro y que ahora podría decirse el saber estar. Y todo en aras de lo políticamente correcto, que nadie sabe muy bien de qué se trata, aunque intuyo que es una sutil ley del embudo. Lo vergonzoso es que una ministra tenga que llamar la atención sobre cuestiones de sentido común. No me pilla de sorpresa. Alguna vez tuve que pedirle a un becario, por orden del director, que dejara de venir a trabajar al periódico en bañador. Estamos en Sevilla, pero no se me ocurriría ir en bikini a una entrevista o a la reunión del Consejo de Redacción. Es verdad que una de las pintadas del mayo del 68  francés (lo sé porque lo he leído) decía prohibido prohibir. Claro que también se le atribuye al rey Luis XV la frase “después de mí el diluvio”, que luego repitió De Gaulle. Estos franceses tocan todos los palos… Pero lo peor de estas declaraciones de la guapa y estilosa Ségolène, a la que le han sacado a colación su educación castrense (hija y hermana de militares) es saber lo que verdaderamente piensa. Me quedo con la duda. Lo mismo que me quedo con otras dudas de los políticos que dicen Diego cuando antes dijeron digo.

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