Reflexiones. Moda a presión

23 de enero de 2013

 

manuelmota

He esperado unos días para escribir sobre el caso de Manuel Mota. Pero no quiero escribir con tintes escabrosos. No, no es mi estilo, nunca lo fue. Este tiempo de espera para darle a la tecla me ha servido para reflexionar acerca del mundo de la moda y de las pesadillas de los hacedores de sueños. Pesadillas en las que a veces se les aparecen monstruos cercanos (personas, animales o cosas) que andan al acecho para exprimir al máximo la gallina de los huevos de oro. La moda es un negocio, no se nos olvide. Un negocio que mueve mucho dinero, un dinero que depende en gran parte de la creatividad de un señor o una señora que tiene que ser siempre original, diferente, sorprender y dejar a crítica y público contentos y satisfechos. Crítica y público que siempre piden más, que son insaciables y que esperan siempre lo mejor de cada figura. Y las figuras son seres humanos con sus debilidades, sus virtudes y sus defectos. Y la creatividad es intangible; no se mide de 8 de la mañana a 3 de la tarde.

 

alexandermacqueen

Manuel Mota ha sido, al parecer, una víctima más y no entro a valorar las entretelas de este delicado asunto porque no tengo datos para contrastar, pero es muy curioso que haya tantas bajas en el sector de la moda, algunas silenciadas, y otras, desgraciadamente, sin posibilidad de retorno. Un sector que depende de personas por regla general muy sensibles. Sensibles a la belleza y sensibles a las presiones de quienes sólo entienden del negocio puro y duro; de que hay que producir; de que hay que ganar más clientes que la competencia; de que tenemos que ser los mejores incluso en tiempos revueltos. El 11 de febrero de 2010 desaparecía Alexander McQueen, a escasos días de la celebración de la Semana de la Moda de Londres. Dicen que estaba deprimido por la muerte de su madre; dicen que había tomado cocaína, somníferos y tranquilizantes. Dicen…McQueen había estudiado en la prestigiosa escuela St. Martins College of Art & Design de Londres y  formando parte de la más brillante generación británica junto a  Stella MacCartney o  John Galliano.

 

johngalliano

Qué casualidad, Galliano, otro juguete roto. Un pedazo de artista estrambótico, estrafalario, histriónico, pero artista. Sólo un artista sabe apreciar la labor de Lina, la mejor creadora de trajes de flamenca de todas las épocas y a la que bautizó como la Dior de la alta costura flamenca cuando visitó su taller sevillano para “inspirarse”. Ahora, un colega, además de empresario, Oscar de la Renta, le ha tendido una mano y lo ha requerido para que siga ejerciendo su oficio. Chapó para el dominicano y ojalá que Galliano vuelva a escena. El 25 de febrero de 2011, la casa de diseño Christian Dior relevó a John Galliano de sus funciones por haber proferido «insultos racistas y antisemitas». Sidney Toledano, director general de Dior y de ascendencia judío sefardita, como indica su apellido, lo puso de patitas en la calle. La actitud de Galliano no fue, evidentemente, ejemplar, es cierto, pero fue bastante  “curiosa” la manera en que se produjeron los hechos que acabaron con su despido. Crear no es fácil y crear con fecha de caducidad, menos. La tensión se agudiza y si el ambiente de trabajo tampoco es agradable, el cóctel es tan explosivo que hace pensar en las nefastas consecuencias de hacer moda a presión.

13 Responses to “Reflexiones. Moda a presión”

  1. psicologo niños 28 enero, 2013 at 14:49 #

    He leido vuestro articulo con mucha atecion y me ha parecido muy ameno ademas de claro en su contenido. No dejeis de cuidar este blog es bueno.

  2. Begoña 28 enero, 2013 at 14:04 #

    ¿y donde dejamos a la prensa especializada y todo lo que rodea a la moda? ¿por qué encumbramos a algunos que hacen mamarrachadas y tiramos por los suelos a otros que hacen cosas interesantes? ¿por qué es tan falso algunas de las cosas que rodean a la moda? porque hay una nube tan grande de intereses que realmente tapa la creatividad, la genialidad y la sensibilidad de los diseñadores. ¿por qué una señora que viste fatal tiene de decidir lo que es tendencia y lo que es magnífico y lo que no vale un duro? a mi me gustaría que nos presentaran diseños y ahora ser suficientemente inteligentes para poder diferenciar por uno mismo lo que es moda y lo que no. Juguetes rotos pero por muchas manos.

  3. Susana Pagés 25 enero, 2013 at 10:15 #

    Es tan importante para un diseñador “creador” el tener un buen equipo detrás que sin él, no sería nada. No podría hacer realidad lo que por su cabeza discurre.
    La tranquilidad, la confianza y el buen hacer hace que el resultado sea exquisito.
    Es un oficio muy complicado con respecto a uno mismo. Como bien dice Juan Garramiola, no poseemos varitas mágicas, más de una noche de tensión con la preparación de una nueva colección pensé si tuviera una cuadrilla de duendecitos…que me dieran una pista…je je.
    Pero la pista existe, es la propia intuición, un sexto sentido, es una profesión muy unida a la psicología, yo creo.
    La ilusión, la motivación, las ganas de innovar una vez más, el entusiasmo al ver el resultado, y sobretodo ser tú mismo son las claves para poder resistir a un mundo complicado bañado de tintes de frivolidad y presiones que convierten a un creador en una marioneta.
    Descanse en paz Manuel Mota.
    Clara, no dejan de entusiasmárme tus artículos. Siempre maravillosos.
    Besos

  4. Nieves Saucedo 24 enero, 2013 at 23:22 #

    Sabes de más, Clara, que me fascinan todos tus artículos pero he de decirte que este es sin duda el mejor de todos, bajo mi punto de vista.

    No solo has dado en el clavo sino que lo has tratado con una sutileza digna de mencionar, aunque no me extraña en absoluto si sale de tu pluma.

    Te felicito por ello y te envío un fuerte abrazo.

    P.D.: Y te ruego que sigas deleitándonos con tu blog!!!

  5. Mila Montero 24 enero, 2013 at 23:07 #

    Enhorabuena Clara por ser capaz de explicar todo lo “malo” del mundo de la moda de una manera tan elegante. Llevas toda la razón, es una pena que personas con tanto talento desaparezcan, su sensibilidad es lo que les ha hecho artistas aunque les haya costado la vida.
    También agradecerte las palabras que dedicas a mi madre.Para nosotras fue un honor que estuviera John Galliano en nuestro taller. Lo que más me llamó la atención fue su timidez. Yo creo que las personas GRANDES son las más sencillas y naturales y él me transmitió esa sensación.

  6. Juan Garramiola 24 enero, 2013 at 20:00 #

    En primer lugar felicitarte, hoy es el dia de San Francisco de Sales.
    Muy buena reflexion sobre la presion a que estamos sometidos los diseñadores, teniendo en cuenta que tenemos que sacar dos colecciones al año estemos inspirados o no.
    Todavia no conozco a ningun diseñador que tenga una varita magica como la de las Hadas, es verdad que en el mundo de la Moda hay qente que son verdaderos brujos y brujas malos del Cuento del Trapo.
    Sacar dos colecciones por año o sea dos por temporada parece sencillo, pero cuando no esta esa coleccion en tu cabeza, en tu alma, es todo oscuro, negro como el mas hondo de los pozos y muchas muchas veces no hay ni polea, ni cuerda, ni cubo para subirla, ni lampara que te ilumine para mirar a ver si la ves, entonces te sientes solo, triste y sobre todo asustado, la responsabilidad empieza a ser una loza enorme que tienes encima de tu cabeza como un tapon y no deja que fluya esa luz que alegra el alma y te hace respirar tranquilidad. Pero cuando el primer boceto se va plasmando en el papel de seda de tu cerebro y notas esa emocion contenida, como un subidon de alegria (no lo se explicar) y empiezan tus manos a dibujar sin parar,ese pozo hondo y oscuro desaparece como por arte de magia y va llenandose todo tu cuerpo de vida,de alegria,de luz, ya no te sientes solo, ni triste, eres otra vez el heroe del Cuento del Trapo.
    Mi recuerdo mas emocionado para todos los protagonistas del Cuento del Trapo.

  7. Ojuqueclo 24 enero, 2013 at 18:53 #

    Clara, felicidades, siempre aciertas

  8. Bolsos Artesanales De Tela 24 enero, 2013 at 18:19 #

    Todo los que trabajamos en este mundillo sabemos de muy buena tinta lo que se esconde, entre bastidores en la industria de la imagen ( diseñadores, modistos, estilistas, fotógrafos, modelos, etc), de cara a la galería. En pasarela todo es muy bonito, pero luego en las entrañas de estas industria hay muchas HINAS esperando al acecho. Y para mi el oficio de modisto, el cual desempeño, es el mas maravilloso que puede existir o yo pueda desempeñar, pero enseguida que entra la industria y sus números por medio tienes que lidiar una ardua batalla, en ocasiones bastante complicada de lidiar, es una pena que este tren tire a tanto talento de su vagones.

  9. Susana Martín 24 enero, 2013 at 16:41 #

    Creo que ya está todo dicho, el artículo no puede ser más completo. Verdades como puños expresadas con elegancia. Solo me queda desde aquí mandarle un abrazo a Pedro González que sé que te lee y felicitarte una vez más por tu maravilloso blog.

  10. MARTA VERA 24 enero, 2013 at 14:01 #

    La moda posa continuamente y se nos olvida que es empresa. Un trabajo bien diferente de cualquier otro, adorado o criticado, siempre vigilado, seguido y hasta copiado… mi reflexión es que bien fuerte tiene que ser el que se mete en este negocio o estar loco, sino los tiburones que con gesto sonriente saludan en infinidad de eventos se lo comerán sin siquiera pestañear.
    Me ha gustado mucho el artículo.

  11. Ana Moron 24 enero, 2013 at 1:56 #

    “Crear no es facil” , ¡ Cuanta verdad Clara¡

    La realidad de la moda puede ser extremadamente cruel y frágil.
    Es más compleja de lo que nos muestran los focos, y aún así, nos apasiona.

    Felicidades por tu trabajo.

  12. Marta deCandela 24 enero, 2013 at 0:58 #

    Clara, como siempre BRILLANTE artículo!!!!
    El mundo de la moda tiene muchas más presiones de lo que la gente se piensa, no todo tiene ese velo de glamour con lo que lo quieren envolver. Realmente es una pena, pero es que no deja de ser un negocio muy rentable para muchos. Una pena que personas tan brillantes vayan “desapareciendo” porque aún tenían muchísimo que aportar a este bello oficio.
    Un beso,
    Marta

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